¿Cuál es el sistema de calefacción más rentable a largo plazo? 08 Noviembre de 2013

Termómetro del coste del calor 2013

La selección de los sistemas de calefacción se está convirtiendo en un tema lleno de desconocimiento por parte de los usuarios finales. La información, cada vez más diversificada, y por tanto, menos transparente para los consumidores, es un tema de debate hasta llegar al punto de que la realidad pasa desapercibida y el consumidor final ya no sabe si elegir una calefacción con biomasa o con una bomba de calor. La cuestión central para el comprador es la búsqueda de soluciones y el coste de calefacción eficaz, donde la asequibilidad se ha convertido en un factor determinante debido al continuo aumento de los precios de los combustibles fósiles como el petróleo y el gas natural. Para obtener una descripción completa de los tipos de sistemas disponibles en el mercado y sus costos, puede utilizar el "termómetro del costo del calor". 

Este gráfico comparativo muestra el coste que supone calentar una vivienda con una demanda anual de 15.000 kWh durante un período de 20 años. El edificio se supone con un nivel de aislamiento aceptable y con la clasificación 'C' en eficiencia energética según la agencia italiana Casaclima. Se incluyen en el cálculo los siguientes costes: 

  • Costes de inversión
  • Costes de combustible
  • Costes de mantenimiento

 

El constante aumento del precio de los combustibles fósiles hace que una calefacción a gasóleo o a gas propano (GLP) sea a la larga más cara frente a otros combustibles. Cierto es que el tipo de caldera puede resultar importante si miramos a largo plazo,  ya que entre una caldera de condensación y una caldera convencional a gasóleo puede haber diferencias en el consumo de combustible de hasta un 15 o un 20%. Aun con calderas de condensación el coste de una clefacción a gasóleo quedaría por encima de otros sistemas como el pellets o la leña.

Si nos fijamos en el combustible lo más económico es la leña, seguida de las astillas y después el pellet, pero es cierto que las inversiones iniciales suelen ser más elevadas. También es necesario tener en cuenta la disponibilidad del combustible, su almacenamiento y su calidad. La leña debe estar con un nivel de humedad que no supere el 15%, y el pellet inferior al 10%, para obtener buenos resultados energéticamente hablando.

Sobre la cuestión de la inversión inicial lo más económico es el gas natural, seguido del gas propano y el gasóleo, mientras que las mayores inversiones se dan en bomba de calor y leña. La biomasa (pellet) se mantiene en un nivel medio de inversión, algo más elevado que el gasóleo.

El mantenimiento de los sistemas no es determinante, como vemos el coste no dista mucho uno de otro, así que lo podemos tratar como un coste fijo igual para cada uno de los sistemas, poco relevante.

En resumen, se ha visto que la elección de un sistema u otro es determinante desde el punto de vista del ahorro. Pero como se ha mencionado anteriormente, hay factores que hacen que no se pueda elegir alguno de los sistemas, como el almacenamiento de combustible o el espacio disponible para las instalaciones.

El asesoramiento energético profesional es importante para que el usuario final pueda tomar una decisión adecuada en sus inversiones para mejorar la eficienca de su hogar. 

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